Todos los jugadores de casino saben cómo son los pagos que los casinos hacen por las apuestas: en general, siempre es un múltiplo fijo del monto de la apuesta que hacemos. En algunos juegos, como el videopoker, por ejemplo, o las tragaperras de símbolos, el retorno está determinado según el resultado que obtenemos.

Además del retorno, debemos considerar las probabilidades asociadas a cada apuesta, en cada juego de casino en particular. Definitivamente no es lo mismo una apuesta en la que tenemos un 49% de probabilidades de ganar, que uno en que tenemos un 48% de probabilidades, aunque la diferencia parezca mínima.

Si consideramos el pago y las probabilidades, tendremos un panorama bastante claro de cuáles son los juegos de casino más convenientes. Aunque, además, debemos combinar estas características con la ventaja de la casa.

Las tragaperras son el juego de casino que mejor ilustra esta combinación de pago con probabilidades, y cómo podemos usar esto a nuestro favor. Supongamos que tenemos 3 tragaperras, todas con la misma tabla de pagos. Esto nos podría llevar a suponer que las 3 tragaperras son iguales entre sí. Pero podría ser que no, ya que la ventaja de la casa puede diferir entre ellas. E incluso las probabilidades de ganar el jackpot pueden ser diferentes, o la frecuencia con la que salen los premios, lo que se relaciona en forma directa con la cantidad de dinero necesaria para comenzar a jugar.

Esto resulta en que hay una enorme cantidad de combinaciones posibles para estas 3 máquinas, aún teniendo todas ellas la misma tabla de pagos. O, incluso, entre dos máquinas con la misma tabla de pagos y la misma ventaja de la casa, las probabilidades pueden ser diferentes.

En lo que respecta al casino, las 3 máquinas son equivalentes porque en todas ellas el retorno para el jugador es el mismo. En una cantidad suficiente de giros, el casino se quedará con el 2.5% (aproximadamente) de todo lo apostado.

La cantidad de tiempo promedio que los jugadores de tragaperras permanecen en una máquina no es suficiente para que la ventaja de la casa se haga demasiado evidente: si jugamos durante una hora sin ganar, nuestra pérdida será del 100% de nuestro bankroll, independientemente de cuál sea la ventaja de la casa. Deberíamos jugar sesiones de miles de giros para nivelar ganancias y pérdidas y notar ese 2.5%. Lo que cada jugador sí nota es la frecuencia con la que salen los premios, siempre y cuando sus sesiones sean lo suficientemente largas.

De todos modos, lo que la mayoría de los jugadores de tragaperras busca es entretenimiento, no hacerse millonario (aunque esto puede venir por añadidura).