Luego de haber sido acusado de aceptar fondos para su campaña electoral provenientes de donaciones de Juan José Rojas Cardona, un magnate de casinos mexicano, vinculado a actividades ilegales y con algunas cuentas pendientes con la justicia estadounidense por drogas y fraudes, su equipo de trabajo ha implementado a toda velocidad una estrategia para minimizar los daños que comenzó ayer cuando aseguró que es bastante difícil controlar que tras los donativos hechos por más de un millón de simpatizantes podría encontrarse aportes tan inadecuados como los realizados por los hermanos Rojas Cardona. Continue leyendo este post…